Yo y mi llama…pues llama se llama.

asertividad

 

Yo y mi llama… pues llama se llama…“, decía una canción infantil que nos sirve para el tema del post de hoy. La asertividad. Muy válida para  defender tus derechos, para expresar tus opiniones y para poder plantear tus “sugerencias” de una manera clara; respetándote a ti y a los demás. Evitando siempre hacerlo de manera agresiva o, todo lo contrario, de manera pasiva.

Tú sabes que tu llama se llama llama, pero para que los demás sepan y entiendan qué estás diciendo, y que estás intentando decir, tu discurso tiene que ser asertivo. Así, vas a lograr no perderte el respeto a ti; además de que vas a frenar esa sensación de frustración que al irse acumulando estalla en el momento y el lugar menos adecuado.

Para que tu discurso sea asertivo, o mas asertivo, necesitas:

  • Comprender que la gente no es capaz de leer tu mente. Exprésate por tanto con la mayor claridad posible.
  • Claridad, no sólo en tu discurso, claridad también en tu objetivo, sin apartarte de él. Quieres que te entiendan, quieres llevar razón o simplemente quieres conseguir algo. Tenlo claro.
  • Importante para esta claridad, es escapar de los pensamientos negativos que puedan surgir ante demandas de otras personas que te separen de lo que piensas o sientas. Cambia la forma de sentirlas.
  • Nadie tiene posesión de la verdad absoluta. Ni siquiera tú. Lo que digas es tu verdad, no la verdad. Experiencias que alimentan tu verdad y que te hacen expresar cómo te sientes. Habla de”tus” verdades aún cuando no son ciertas para los demás.
  • Al ser las emociones  contagiosas, si quieres comunicarte  asertivamente puedes apoyarte en tu lenguaje corporal. Ya hemos hablado recientemente en uno de nuestros últimos post sobre el lenguaje no verbal y el papel del tono de voz, los gestos o el componente visual de permanecer a la misma altura que tu interlocutor.
  • Al expresar esas emociones cambias el sujeto del discurso del tú al yo. Hablar desde ti, desde el yo expresando lo que sientes, o  lo que opinas y no desde lo que hace la otra persona hará que tus mensajes sean mucho mas asertivos.

Por tanto, la asertividad te permite comunicarte sin agredir  ni someterte  a la voluntad de otras personas;  manifestando tus convicciones y defendiendo tus derechos. Es también una forma de expresión congruente, directa y equilibrada, con el fin de comunicar tus ideas y sentimientos  y poder  defender tus legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar; cambiando la emocionalidad de la ansiedad por  un estado interior de autoconfianza. Contar con un criterio propio dentro de la sociedad es indispensable para poder comunicarte  de una manera mas efectiva.

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