Cuando amar se conjuga revuelto.

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En una ocasión alguien afirmó que “no hay amores imposibles, sino amantes cobardes”. Dejando de lado las presiones por las diferencias sociales, por amar a alguien de tu mismo sexo o por amar a alguien con una diferencia de edad  notoria, vamos a hablaros hoy de esos “empeños” que sufrimos por amar a alguien que no corresponde a nuestros requerimientos, a alguien que no nos conviene o por amar a la persona equivocada sin que sea necesariamente el momento equivocado. Mientras, por ese amor, seguimos como las polillas con la bombilla…intentando entrar a toda costa; a pesar de que sabemos qué nos espera al otro lado del cristal.

Si podemos definir qué es o en qué consiste el amor en pocas palabras, podemos empezar por decir que el amor  es cosa de dos. De dos que quieren y se quieren claro;  no podemos exigir a la otra parte que nos quiera. Es igual de arriesgado e inútil que esa misión suicida de atravesar el cristal de la bombilla.

El sentir amor no correspondido por esa persona “ideal” implica maniatar la vida emocional.  Apostar por un amor imposible frustra al no obtener los resultados esperados, la autoestima corre peligro de bajar unos cuantos peldaños al pensar que no se merece esa relación “ideal” conformándose con una relación real. Un autocastigo en toda regla. No se creen con el derecho a  conseguir  una pareja que ame y apoye.

Así que cuando alguien se empeña en un amor, un amor imposible, lo que realmente está buscando no es una relación. Se trata de levantar una defensa, una barrera que se levanta para parar los posibles efectos adversos que puede traer una relación. La experiencia le está jugando una mala pasada con ese mal recuerdo de una relación frustrada.

Cuando no es el masoquismo lo que empuja a buscar estas relaciones imposibles, el origen está en muchas ocasiones por haber tenido una infancia  marcada por una emoción negativa, como puede ser la sensación de rechazo, y se busca una involucración a situaciones que generen esa emoción. Un amor imposible que permita perpetuar las emociones que se vivieran en la infancia y que mantiene dentro del círculo autodestructivo, que es el único que conocen.

Ahora, si sientes que has caído o que estás felizmente viviendo un amor imposible, pregúntate. Puede que tengas miedo al compromiso, o que tengas algo que revisar de tu niñez, incluso que no quieras una relación. Sal de tu zona de confort y echa un vistazo.  Deja tus miedos y tus obsesiones y no olvides llevar una buena imagen de ti.

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