Una palabra que es la música.

 

notas blog

Es increíble como una canción, una composición musical, puede cambiarnos nuestro estado de ánimo. ¿No te ha pasado a ti?, más bien ¿no te pasa? Un día te levantas y sólo te apetece escuchar canción melacólico-dramática-metiroporlaventana. Y te hartas a llorar y a remover cosas del pasado sin la intención de aprender, sólo por regodearte en tu triste desgracia. Otras te levantas y te pones a tope con la música y te dan ganas de salir corriendo y comerte aún más el mundo. Y así podemos poner más ejemplos. Ejemplos que conocemos por propia experiencia.

Así que podemos decir que… ¡cuán grande es el poder de la música! Veréis por qué.

Dentro del ámbito laboral, la música consigue concentración y aumento de la creatividad y productividad. Dejando de lado el ámbito lúdico de la música, desde el coaching de equipos se puede utilizar la música para conseguir objetivos, para mejorar el ambiente laboral, para mejorar la productividad… y así, un montón de cosas más.

Tenemos un ejemplo con el CAMPUS ESART, dirigido por Alejando Abad. Es una propuesta de unión entre música y ámbito empresarial mediante un método con el que se crea una melodía por parte de toda la compañía. Una canción que refleje el espíritu, los objetivos, la visión de la empresa. Trabajando así se consigue afianzar el compañerismo, se consigue mostrar una imagen de la empresa a sus clientes de una manera original y reconocible, a través de la sintonía creada por el equipo y se fomenta un sentimiento de pertenencia al grupo, de unión a la marca.

Y qué contar de la relación entre la música y el coaching personal. El live coaching tiene esta poderosa herramienta a su disposición. La música es capaz de crearnos sensaciones, de cambiar nuestro estado de ánimo, de reafirmarlo. Al principio de este post os hablábamos de cómo buscábamos en la música esa reafirmación sobre nuestro estado de ánimo. Pero no podemos obviar, que cuando nos tocan esos días flojos, la música nos puede ayudar a alinearnos con el carril de salida y convertir ese día tonto en un día diferente. Un par de patines para salir rodando de esa rueda que es el darle vueltas innecesarias a las cosas que no nos llevan a ninguna parte.

Sabías que las regiones del cerebro que están implicadas en el reconocimiento de la melodía y el ritmo están además fuertemente conectadas con el sistema límbico, que es el que rige las emociones. Por tanto diferentes estilos de música, para diferentes personas y para diferentes momentos. Tienes que buscar, si no lo sabes ya, el que te hace vibrar, el que te acompaña cuando te despiertas e inicias el día,… Música en sí misma y una música para cada momento. No olvides que las mejores respuestas están dentro de cada uno de nosotros. El coaching te da el valor de buscarlas allí donde están.

Finalizamos con una cita de Platón que dice: La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.

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