Ansiedad.

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En alguna ocasión puede sucederte. Una sensación extraña te invade, te mareas, sudas a chorros, te duele la cabeza, tienes hambre incontrolada o tus nervios están a flor de piel. Si además andas como alma en pena durmiéndote por las esquinas y cuando llegas a la cama los ojos se te abren como platos, es probable que la ansiedad no es que esté llamando a tu puerta, es que directamente la ha tirado abajo de una patada y se ha colado en mitad de tu salón.

Antes que nada, tienes sí o sí que ir al médico para evaluar la situación y descartar otros problemas médicos de los que nadie está exento. Como sabes , la medicina es la ciencia que persigue la no enfermedad pero que si caes enfermo , te la trata. Así dicho es muy reduccionista, pero básicamente  y a la ligera, es lo que es. Bueno, a lo que vamos, una  vez descartada por criterio médico cualquier enfermedad y diagnosticado ese trastorno por ansiedad, sigue los consejos del profesional. Son sencillos y si los cumples superarás este episodio de ansiedad de una manera cómoda y efectiva.

Vamos a compartir unos pasos para alejar la ansiedad de tu vida.  Te  van a ayudar con tan solo hacerlos, o los puedes complementar con algún tratamiento que, en todo caso, debes ver y valorar con tu médico o psiquiatra. Éstos son los pasos:

  1. Tú eres lo que piensas. Pensamientos negativos que desencadenan emociones como la preocupación, la tristeza, angustia, …. No tardes en tomar el control. Sabes que lo que piensas no es lo correcto y que solamente estás saboteándote si les dejas espacio. Así pues, identifica la causa, ¿cuáles son las situaciones que te generan un aumento de la ansiedad? Contrólalas. Tú las conoces mejor que nadie.
  2. Aprovecha momentos para atender a tu respiración. Sí, tu respiración. Las personas con ansiedad tienden a hacer respiraciones más rápidas, tomando así más oxígeno del necesario. De lo sencillo que es a veces lo olvidamos: inhala por la nariz, exhala por la boca, incluso alguna vez  realiza una inhalación fuerte que te llene por dentro acompañado de unos segundos con el aire retenido y luego exhala todo.
  3. Haz ejercicio físico con el que liberes el exceso de energía. Además generas endorfinas, que son esas sustancias que todos generamos y que nos sirven para atenuar el dolor y aumentar la sensación de bienestar. Son producidas de manera natural. Enlazamos entonces con el siguiente punto.
  4. Tabaco, café y alcohol. No decimos que te entregues a ellos. Reduce y controla su consumo. Este tipo de sustancias nos estimulan la secreción de adrenalina, que vale para muchas cosas buenas pero que también nos empuja a la ansiedad.
  5. ¡A dormir! Generalmente se recomienda ocho horas, pero en realidad otras personas con seis o siete están más que servidas. Descansa lo suficiente para que tu cuerpo encuentre alivio y te permita encarar tu día a día.
  6. Socializa un poco. Familia, amigos, incluso vecinos.  No es que estés todo el día de acá para allá sin tiempo para ti, que también te hará falta, pero sí que debes evitar largos períodos de soledad. Busca compañía en definitiva.
  7. El más importante y sobre el que volvemos a incidir. Habla con tu médico, con tu doctora, con algún profesional. Pero busca ayuda profesional que te guie  para discernir si es o no ansiedad y cómo afrontarla en caso de que así sea. Tú haces el 50% por solucionarlo, pero esta solución se basa siempre en el otro 50% que surge siempre de esa ayuda profesional.
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