Recordar no es memorizar.

memoria

A veces olvidamos la memoria. Olvidamos tratarla bien, cultivarla… Es algo que nos viene de serie y, como tal, podemos mejorarla y conseguir versiones actualizadas. Podemos, y debemos, entrenar nuestra memoria. Aquí van unos consejos para tu memoria.

Piensa que tu memoria no es mala. No sólo lo pienses, tienes que convencerte. Otra cosa es que no la hayas entrenado lo suficiente. Es muy sencillo. Si piensas que no tienes, actúas como que no tienes. Así que haz ejercicios de memorización, practica primero con tareas sencillas y ve aumentando el grado de dificultad.  Tu memoria irá mejorando a la vez que la ejercites.

Una vez fijada la motivación para mejorar tu memoria ahora toca trabajar otro aspecto importante. Hablamos de la emoción. Si hay impacto emocional, se recordará mejor sin duda. Recordamos mejor lo que vivimos, lo que nos impacta emocionalmente. Para mejorar nuestra memoria, tenemos que vivir intensamente aquello que queremos recordar.

Motivación y emoción, ahora le toca el turno a darle un sentido a lo que se quiere memorizar. Recordamos mejor lo que tiene sentido. Nuestro cerebro busca de manera natural ese significado que le des a lo que memorizas, bajo el manto de  una organización y dejando de lado un caos que se puede identificar con la fuerza. Así pues la organización es superior a la fuerza. Piensa que la información, cuando está organizada adecuadamente, es mucho más fácil de entender y por tanto de recordar.

Cuando se estudia, una técnica infalible son los resúmenes,  por lo que una vez organizada la información es hora de dar un peso específico a lo que hay que recordar. De lo más importante a lo menos. Vamos, lo que se llama quitar paja. Quedarse con lo importante.  Piensa que nadie lo recuerda todo. Así que decide qué es lo más importante.

Motivación, emoción, sentido, organización y priorización. ¡Ufff!!  Si hay que hacer todo esto para mejorar la memoria, lo mejor es que hagamos una pausa. Otra forma de mejorar la memoria es hacer pausas. Haz “breaks” que no tenemos prisa. Es mejor muchos  períodos cortos que uno largo y sin descanso. No sólo descansas tú, también descansa tu cerebro.

A todo esto hay que añadir algo que tal vez estés echando en falta. Una buena alimentación, acompañada de un ejercicio físico realizado  con cierta frecuencia. Se podría decir aquello de “mens sana in corpore sano”. Nada nuevo.

Se trata de mejorar la memoria, aplicando las sencillas técnicas  que conocemos para mejorar nuestra calidad de vida. Casi en paralelo, todo lo que se nos recomiendan repercute en una mejora de la memoria. , estar motivado, concienciado, llevar adelante nuestros planes de manera ordenada, hacer deporte dormir más, comer mejor y sobre todo ser feliz y coherente contigo. Y con lo que piensas.

Anuncios