De una en una.

cerebro multitarea

¿Te suena eso de que podemos hacer dos o más cosas a la vez? Que si las mujeres pueden y que los hombres no, que si entrenando se puede… y mil cosas más. Por muy polémico que sea y muy en desacuerdo que estés con el post de hoy,  no somos los seres humanos seres multitarea. Así leído tiene hasta su musicalidad la frase. Pero el mensaje es el mismo. No podemos.  Y por eso hoy os traemos dos razones por las que debes dejar de intentar serlo. Lo de ser multitarea. Y si es desde ya mismo mejor. Incluso antes de leer este post.

La primera razón es que tu cerebro, y el de cualquiera, no está preparado para ser multitarea. Creemos que nuestro cerebro es impresionante. Y claro que lo es. Pero no tiene esa capacidad  para estar a más de una cosa a la vez. Y encima hacerlas todas bien… ¡claro que no! Porque para empezar, es imposible concentrarse en 2 cosas a la vez.  Para ello necesitarías 2 cerebros para dedicar el 100% de cada uno de ellos a cada tarea. Cuando crees que estás en “modo multitarea” lo único que consigues es cometer más errores y tardar más en hacerlo todo.

Además  de agobiarte, tienes esa sensación de que estás haciendo muchas cosas porque no te ha dado tiempo a hacerlas, te empiezas a sentir culpable por no haberlas hecho ya. … Si hubieras hecho estas tareas de una en una todo hubiera sido más rápido, más limpio, más ordenado.  ¿Qué necesidad tienes de sentirte así?

La segunda razón está casi clara ya.  Hacer muchas cosas a la vez no significa  que tu productividad sea mayor.  Cuantas menos tareas tengas o menos cosas hagas, más tiempo tendrás para pensar y recapacitar sobre todo tu trabajo.  Te permite trabajar más y mejor.

Se tarda más tiempo en hacer las cosas, sobre todo si vas cambiando de una tarea a otra. Eso provoca que tu cerebro, cada vez que cambia de tarea, tiene que adaptarse, y eso implica que necesita tiempo para centrarse.

El cerebro tiene un lema: “una tarea, un momento para hacerla”.  Esto maximiza tu productividad porque tardas menos en hacer cada una de tus tareas.

Puedes crear días temáticos. Imagina que cada día está dedicado a una sola tarea.  Sabes cuál es tu objetivo de ese día, no mezclas con otras tareas hasta que finalizas lo que te has marcado.

Puedes eliminar distracciones, no implica cerrar redes sociales, WhatsApp, sino marcarte un par de momentos al día para consultarlas y ya.

Puedes centrarte en conseguir objetivos más pequeños. Asequibles mas bien. Son los que poco a poco te van a hacer conseguir que llegues más lejos.

Y por qué no, puedes decir que no. Si dices que sí a todas las demandas que te asaltan, acabarás en manos de la multitarea y, así, vuelta a empezar.

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