Dos cosas.

numero2letrasynumerosnumerospintadoporklendi9744806-2Vas caminando por tu vida y aparece un muro. Siempre que aparece un muro,éste, está ahí por alguna razón. En ti está escoger entre las dos opciones que se te presentan. Quedarte frente al muro sin hacer nada, ¿para qué si todo me sale mal?, ¿ para qué si no lo voy a lograr? O bien ir a por ello. Soñar, en definitiva, cómo será ese otro lado del muro.

 

Los límites, como los miedos, sólo suelen ser una ilusión. De las malas, pero sólo una ilusión. Un verdadero lastre para tu objetivo. Para tu sueño. Así que cuando te plantas delante del objetivo y ves los dos caminos que puedes seguir, respiras hondo para evitar que te invada la desesperación, tu primer impulso es el ir adelante, a por ello. Sabes que pronto se te van a presentar las primeras dificultades. Y es aquí cuando entras en juego tú. Por un lado el miedo (sí, ese miedo absurdo) que te atenaza delante del muro que se te ha presentado en el camino. Tengo que pasarlo, pero… ¿para qué? O bien te dices: -voy a pasarlo. Sino lo rodeo lo salto o hago un túnel… pero pasar… lo paso. Porque cuando un muro aparece en tu camino lo hace por una razón. No para detenerte, sino para mostrarte cuánto puedes lograr. Realmente no es fácil conseguir tu objetivo. Si no consigues tu objetivo, aun hay mucho que hacer para tratar de conseguirlo. Mientras, acumulas experiencia. Y es que la experiencia es lo que obtienes cuando no obtienes lo que quieres.

A veces tenemos la suerte de tener a nuestro lado alguien que nos está corrigiendo constantemente. Nada está bien hecho. “-Repítelo, lo puedes hacer mucho mejor”, nos dice insistentemente. Porque sabe que lo podemos hacer y que lo podemos hacer mejor. Y nos “obliga” a repetir y a replantearnos todo. Si valemos, si no valemos… Otras veces tenemos a alguien que al hacer mal el trabajo, no nos dice nada. Y si no nos dicen nada,si no nos dice que eso está mal hecho, se está rindiendo y está haciendo que te rindas.

Así que como bien decimos al principio: Dos cosas, sí. Dos. Si tienes un objetivo y quieres ir a por él… ¡¡adelante!!. Si fallas, te levantas y sigues intentándolo.

Por el contrario si tienes un objetivo y a la primera de cambio te vienes abajo y no haces nada, sólo lamentarte de que todo te pasa a ti, que la mala suerte es tu compañera inseparable… ¡¡ adelante!! Tal vez tengas que redefinir tu objetivo. Tal vez.

chooseLo mismo te conformas con lo que tienes y ni necesitas un objetivo, ni un cambio… Disfruta desde esta posición. No sufras. No siempre estamos en el momento propicio para cambiar. Eso sí. Siempre estás a tiempo de escoger el otro camino, la otra opción y buscar algo nuevo. Tienes un montón de experiencia y sabiduría. Ya sabes lo que debes hacer para no cambiar y  lo que sí debes hacer para cambiar.

 

Anuncios