La culpa.

culpa2En algún momento de nuestra vida todos hemos tenido un sentimiento de culpa, un sentimiento que se une a otros como la rabia, la ira, la decepción…  Pero, realmente, ¿en qué consiste ese sentimiento de culpa? La culpa no es más que el haber dejado a un lado nuestros principios y valores; o el no haber actuado o vivido una situación conforme a nuestros principios. Habitualmente la culpabilidad va unida a la vergüenza por ese mismo motivo; por haber infringido algunos de nuestros valores fundamentales.

En el coaching siempre se trabaja desde todo aquello que puedes cambiar desde ti sin necesidad de depender de terceras personas; el cambio se produce sin depender de nada ni de nadie, con lo que puedes trabajar el sentimiento de culpa al haber sido “infiel” a tus principios y valores;  la subsanación o corrección del hecho sólo depende de ti.

Pero, ¿qué ocurre cuando ese sentimiento de culpa  viene de esas terceras personas? Aquí el superar esa culpa y esa vergüenza por ir contra tus principios puede parecer que se complica. Y es que ni puedes cambiar la forma de pensar o actuar de terceras personas ni tampoco modificar la situación que te están generando desde fuera, intentando empujarte a ese sentimiento de culpabilidad. Todo resultará mas fácil si trabajas los sentimientos desde el yo, desde la presencia de y en ti.

 

¿Y qué ocurre cuando esas personas  con las que se generan estos conflictos son muy cercanas y queridas? Amigos, pareja, familia… aquí la herida que da paso al sentimiento se hace más profunda, parece más difícil de controlar, mas complicadoel poder tomar conciencia de ello. Es todo mucho mas sencillo.

Aunque nos parezca que son más complicado de superar, no es imposible; siempre hay esa parte que depende de ti, que es la que hay que asumir y llevar a cabo para superarlo. Lo primero que debes tener claro es cuáles son esos principios que se han vulnerado y qué te han llevado a ese sentimiento de culpa. Sin tener claro cuáles son esos principios… obviamente no se pude trabajar la culpa y tarde o temprano volverá a aparecer en cuanto nos falten de nuevo esos principios.

Así que tenemos que tomar conciencia de que nuestros principios no son los de ellos; que pueden chocar,sí; incluso que irán en contra y que eso provocará conflictos. Mientras tengas tus principios y valores claros, la “lucha” contra esos sentimientos será mas clara.

En definitiva, para poder solventar un sentimiento de culpa debemos:

*) Ser fiel a tus principios. Y a tus ideas. Y a tus creencias.

*) No vivir en el pasado,  ni en cómo se vivió la situación. Leva anclas.

*) Ten claro que sólo puedes cambiar aquello que depende de ti.

Seguro que se te ocurren unos cuantos más. Aplíca-TE-los.

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