Objetivo: Tú.

El corazón de cualquier cambio es el objetivo que te marcas. ¿Qué vas a hacer?, ¿cuándo lo harás y en cuánto tiempo? y ¿quién lo llevará hacia adelante?  han de tener una clara respuesta porque si no, el objetivo que nos hemos marcado estará mal enfocado y el cambio no nos reportará el beneficio que hemos estimado.

A modo de examen tu objetivo debe pasar por una serie de preguntas, vamos a llamarlas de autoevalución. Tú serás quien pregunte y  tú serás quien conteste.

Para hablar de estas preguntas vamos a utilizar un ejemplo y entender cómo ha de ser este objetivo. Imagina que  es “Yo quiero vivir en Marte”. Antes que nada, el orden de las preguntas (ya sabes que el orden de los factores no altera el producto) puede ser el que tú elijas. Lo importantes es que el objetivo pase con éxito la prueba y te permita conectar con tu cambio. Pues bien, el objetivo tiene que ser realista. Aunque te suene paradójico el ejemplo no podemos pretender  vivir  en Marte,  por lo menos a fecha de hoy parece poco probable que la ingeniería aeroespacial avance hacia esa posibilidad.  Esto nos lleva rápidamente a una segunda característica de nuestro, hasta ahora, posible objetivo. Hablamos de la utilidad, ¿qué utilidad tiene vivir en Marte? Puede ser que te gusten las puestas de sol diferentes o hacer experimentos con un traje de astronauta… no sé.  Es tu objetivo, no lo olvides.

Si has conseguido responder a las dos preguntas anteriores (ya sabes: ¿es real?,¿es útil?) avanzamos hacia una nueva cuestión para confirmar que  tu objetivo es la base con la que alcanzar el perseguido cambio. Esta tercera cuestión, no menos importante que las anteriores,  es el tiempo.  Fijado en un inicio y un final. Una estimación de cuánto tiempo tardarás en alcanzarlo. Si de verdad te  compensa el paso de todo el tiempo que has fijado para obtenerlo.

Y claro, después de todas estas preguntas que le realizas al objetivo que te marcas para alcanzar tu meta,  podemos hablar de una nueva cuestión. El beneficio  ¿Qué te aportará conseguir vivir en Marte? ¿Vivir en Marte puede reportar algo a tu entorno? incluso ¿crees que afectaría a tu entorno  más cercano familiar el que te fueras a vivir a Marte?

Útil, real, temporal, beneficioso. Tu objetivo va pasando por todos estos test que le planteas. No debes olvidar el poder distinguir entre si tu objetivo es  ambicioso o por el contrario es  imposible de lograr, que tampoco es cuestión de caer en la frustración o el desánimo. Así que  debe ser lo suficientemente retador ( o ambicioso ) que nos haga traer a primera línea nuestros recursos y no perder la motivación.

¿Recuerdas el ejemplo que estamos utilizando? Vivir en Marte, hoy por hoy, ac2f11d2-2679-4b90-8bdb-505ee90aac9cy cada día más, es un objetivo que está perdiendo las dos primeras letras de la palabra imposible. Tu objetivo ha subido un escalón. Un escalón de calidad. No olvides que tu objetivo es eso. Tu objetivo. Y que  sólo tú puedes y debes evaluar y decidir hasta que punto  la recompensa que vas a obtener  compensa o no.  Y tampoco olvides que nada te puede parar en la consecución de tu meta.

 

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