Cómo ayudar a nuestros hijos en sus estudios.

 

¿A quién, cuando era niño, no le han echado una “charla” de cuáles eran sus obligaciones de lo que debía hacer, lo que no, cómo…., llegando a castigarnos por ello cuando no seguíamos las indicaciones. Seamos realistas.  Si funcionaba era por miedo o para evitar el castigo y no porque realmente estuviéramos de acuerdo  o porque entendiéramos realmente lo que nos querían decir con ello. Y eso en el mejor de los casos en que funcionase la charla

En esos momentos nuestro cerebro se bloqueaba ante reacciones de vergüenza o miedo. Nuestro cerebro produce unas hormonas que generan esos estados, bloqueando nuestra parte racional, lo que provoca esos estados que conocemos de quedarte en blanco en un examen o la falta de concentración al estudiar o hacer los deberes.

Ante el aprendizaje se puede llegar a sentir miedo, miedo a no ser bueno, a suspender, a que se burlen de uno… todo ello nos provoca que entremos en un bucle y luego nos justifiquemos con nosotros mismos para dar mayor valor y peso a la situación que me ha llevado a eso, con afirmaciones como es que el profe me tiene manía, no concentrarnos, dejarlo todo para el último momento, etc.

Todo ello se puede solventar con una buena comunicación en ese ámbito con nuestros hijos o alumnos y porque no, hacer una pequeña sesión de coaching para conseguir que por ellos mismos consigan sus pequeñas metas de aprobar todas las asignaturas.

Según como enfoquemos una discusión, podemos conseguir que las personas progresen y lleguen por sí mismas a sus verdades. O no te ha pasado nunca que, aun avisándote de un riesgo o una consecuencia, un familiar, tu pareja, un amigo, alguien de confianza, hasta que no has sido consciente por ti mismo de esa situación has obviado el aviso? Eso lo hemos hecho todos y hemos terminado diciendo: “tenías razón”.

Así, cuando nos enfrentamos a nuestros hijos, para motivarlos debemos:

  1. Focalizar el estado negativo que le lleva a descuidar sus estudios (miedo, vergüenza…).
  2. Escucharlo y ver la raíz del problema.
  3. Refuerzo positivo, premiarle ensalzando, aquellos pequeños esfuerzos que hace demostrándoles nuestra confianza y nuestro afecto.
  4. Descubrir el estado en el que debe estar, por ejemplo “quiero aprobar, pero no estudio”, es descubrir su deseo real.
  5. Dejar que sea él el que “invente” el mejor modo para llegar a ese estado de aprobar. No sirve que le digamos lo que tiene que hacer, tiene que ser él el que decida cual es el mejor método o medio para el y sobre todo que sea un sistema nuevo que no se haya probado nunca. ¿Para qué repetir conductas que ya sabemos que no funcionan? Esto solo nos lleva a más frustraciones y a confirmarnos en nuestros comportamientos y creencias.

Unas preguntas que te podrían ayudar son:

  • ¿Qué piensas de tu comportamiento?
  • ¿Qué sientes cuando piensas en lo que no haces?
  • ¿Qué es lo mejor que podrías estar pensando sobre este asunto?
  • ¿Qué es lo mejor que podrías estar sintiendo?
  •  En el pasado, en situaciones parecidas a la que quieres mejorar, ¿Qué recursos utilizaste con éxito?
  • ¿De qué recursos dispones?
  • ¿A quién le puedes pedir ayuda?
  • ¿Qué acción concreta podrías hacer la semana que viene para aplicar tu solución?
  1. Seguir el proceso elegido por tu hijo o alumno, tenemos que conseguir su compromiso de actuar. Sin acción no hay compromiso, con lo que podemos marcarle su compromiso con las siguientes preguntas:
  • ¿Qué día vas a empezar a hacer lo que has dicho?
  • ¿Cuándo lo podemos comprobar tu y yo?
  • ¿Cómo sabré yo que lo estás haciendo?
  • ¿Cuándo quedamos para que me comentes cómo te ha ido?
  1. Reflexionar conjuntamente si se ha conseguido o no el objetivo.

Como conclusión podemos afirmar que depende mucho de cómo afrontemos las conversaciones para conseguir de la otra parte, en este caso nuestros hijos o alumnos, la consecución de sus objetivos.

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4 pensamientos en “Cómo ayudar a nuestros hijos en sus estudios.

  1. Muy interesante. Realmente muchas veces estamos tan metidos en el problema que no nos damos cuenta de que estamos repitiendo los mismos esquemas que no funcionan una y otra vez.

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